Aesir

aesir

Los dioses Aesir son los principales del panteón nórdico, pero no por ello se le debe restar importancia a los Vanir.

Odín era el dios más importante (dios de dioses), todos convivían en Asgard y estaban emparentados con este.

Las figuras más importantes o para ser más exactos, a los que más se rendía culto, eran sin duda Odín, Frigg, Thor, Balder y Týr, pero no por ello debemos dejar de lado al resto de dioses.

Tiempo atrás, los Aesir tenían dos enemistades. Una de ellas sigue estando presente, pero otra se solucionó. La enemistad más conocida es la de estos dioses con los Jotuns, los gigantes de hielo que habitan Jötunheim. La otra enemistad que se logró solucionar a base de un “intercambio” de dioses, es la de los Aesir con los Vanir, dioses más relacionados con la Naturaleza (cosechas, fertilidad…) y culminó con la unificación de dos familias de dioses en una sola.

Gracias a las Eddas podemos saber de esta unificación. En la Edda Völuspá, la cual es relatada por una völva (sacerdotisa), se relata que la diosa Vanir Gullveig, fue atravesada con lanzas y después quemada tres veces en uno de los salones de Odín, pero esta renació en las tres ocasiones. Gullveig al renacer del fuego, fue llamada Heiðr , que se traduce como “La Brillante”.

En ese momento, los Vanir demandaron a los Aesir algo por la tortuta de Gullveig, ya que estos querían tener los mismos privilegios que los Aesir. Tras una reunión en la que se decidía si debían pagar por la tortura a la diosa Vanir o dar privilegios a estos, los Aesir se negaron a todo y rompieron las conversaciones, por lo comenzó una guerra entre las dos “familias”.

Después de mucho tiempo en guerra, los dos bandos decidieron dejar de luchar y acordaron una especie de intercambio para afianzar las relaciones. Los Vanir enviaron a Njörðr (dios de la tierra fértil y la costa marina) a Asgard, llevándose consigo a su hijo Frey (señor de la vegetación), a cambio de Hœnir (más adelante sería nombrado jefe), el cual fue llevado a Vanaheim (mundo de los Vanir)., junto a Mimir, su consejero.

En Asgard, Odín nombró a Njörðr y a su hijo Frey sacerdotes de sacrificios y se volvieron dioses de Asgard.

De esta forma, se formó una especie de alianza entre dioses, dando por terminada la guerra.