Las tierras numantinas

La semana pasada estuve unos días visitando las bellas tierras numantinas. Como en la anterior entrada sobre mi viaje por Córdoba, Granada y Málaga, os recomendé lugares que visitar, buenas terrazas en las que tomarse unas cervezas fresquitas o lo que queráis, restaurantes donde comer… entre otras cosas.

Soria es una de las comunidades pertenecientes a Castilla y León y, precisamente en esta provincia, se encuentra uno de los yacimientos celtíberos más importantes, conocido como “la ciudad de Numancia”. Hace años tuve la suerte de visitarlo cuando cursaba la carrera de Historia y de primera mano os puedo decir que es espectacular. La provincia de Soria posee en su territorio una naturaleza variada, integrada en su patrimonio cultural. Desde las altas sierras Ibéricas a las llanuras fluviales se individualizan ecosistemas diferentes, paisajes contrastados e importantes recursos forestales capaces de definir una parte de sus señas de identidad.

Antes de comenzar, os voy a hablar del alojamiento. Una vez más, decidimos buscar una casa con AirBnb y nos salió muy bien de precio. Fuimos con la idea de alojarnos dos noches y al final nos quedamos una noche más, la cual nos salió hasta más barata y no nos pusieron ningún problema. La casa en la que nos alojamos, era una maravilla y estaba situada a diez-quince minutos andando del centro. Lo malo era la vuelta, cuando íbamos pasados de copas, pero eso es lo de menos.

La verdad es que nuestra anfitriona no podía ser más simpática, dispuso todo para nuestra llegada y nos dejó algunos panfletos sobre lo que se podía ver en Soria y demás. Siempre que busquéis una casa para alojaros, mirad si cerca tenéis algún supermercado o tienda para comprar víveres y poder sobrevivir, porque os va a venir muy bien. Concretamente nosotros teníamos cerca un Día y un E.Leclerc que nos vinieron de lujo.

Siguiendo con los lugares que visitar y las actividades que hacer, creo que el mejor consejo que os puedo dar sobre ello, es que antes de ir a un museo o un lugar histórico, tened en cuenta los horarios de apertura y cierre y si abre el día que tenéis pensado ir, para ahorraros disgustos y caminatas innecesarias. Por cierto, hay dos puntos de información para turistas. Uno de ellos, los lunes no abre y el otro que sí abre los lunes, está cerca del Hotel Alfonso VIII.

Soria es de esas ciudades que podemos definir como natural, histórica y gastronómica. En los alrededores podemos encontrar el Cañón de Río Lobos, Laguna Negra, Moncayo, Urbión y la Fuentona.

El último día pudimos visitar el Museo Numantino y es espectacular. Tecnológicamente hablando y después de todos los museos que he visitado, estaba muy bien. Han sabido mezclar cultura y tecnología, para así poder enseñar de una manera ilustrativa y amena. La parte que más me gustó y que os recomiendo, es la historia de la ciudad de Numancia, la cual os dejo una foto que hice de una réplica que tienen allí. Como dije antes, Numancia es uno de los yacimientos celtíberos más importantes en nuestra Península. Su historia pasó a ser leyenda por el aguante de la población celtíbera frente a los continuos ataques de los romanos. Finalmente, Publio Cornelio Escipión Emiliano, sin duda de los militares romanos más importantes en la batalla, consiguió conquistar la ciudad cercándola y privándoles de víveres. Sinceramente, si os gusta la historia de Roma y tenéis la oportunidad de visitar este lugar, hacedlo, no os defraudará.

En el momento en el que queráis descansar de tanta caminata y tomaros algo, tened cuidado con los precios de los bares, porque tomarte una cerveza en la terraza con una tapa, te sale más caro que hacerlo dentro. Siempre podéis hacerlo a la española, pedir lo que queráis dentro y sentaros en la terraza tranquilamente… lo dejo a vuestro libre albedrío. Algo importante que debo decir y si sois tan amantes de las bravas como yo, es que tengáis cuidado de donde las pedís, porque como sea en el bar al que fui yo, lo único que recibiréis será un plato de patatas con mayonesa y kétchup.

Por una de las calles que van hacia el ayuntamiento, hay un bar que me enamoró, porque era el típico antiguo de pueblo, con su cortina anti-moscas y sus fotos de la ciudad antiguas. En ese bar te vendían su propio vino, de su cosecha. Si queréis parar a tomaros unos chatos de vino, ese es vuestro bar y así matáis dos pájaros de un tiro apoyando los comercios locales. Esto me recuerda a una imagen que vi paseando por las calles de Soria, la cual razón no le falta.

Si os gusta el buen comer y el vino, tenéis que ir a un restaurante llamado “El Capote”, en el que cual te ponen una botella de vino por cada comensal y se come cojonudamente bien. El restaurante en sí es un poco caro, pero merece la pena pagar por la calidad de todo y en un buen ambiente.

Gastronómicamente, lo que más define Soria son los torreznos, así que si tenéis la oportunidad, probadlos, porque están buenísimos.

Para terminar esta entrada alejándonos de la gastronomía y acercándonos al ocio, si queréis salir por la noche lo vais a tener fácil, porque todos los sitios están en una misma calle. Cuando cierra un local, abre otro, así que la fiesta nunca decae. Lo que más me pareció curioso, es que te permiten entrar tengas las pintas que tengas, así que si sois de una gran ciudad y os han tirado de alguna discoteca por ir cómo ibais vestidos, aprovechad, que lo vais a pasar muy bien.

Enlaces de interés:

  1. Ayuntamiento de Soria.
  2. Airbnb, alojamientos y habitaciones a buen precio.
  3. Página web de la Ciudad de Numancia.

 

 

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