La oración ancestral

No somos corderos de Dios, Somos lobos de Odín

Cuando naciste,

La tierra se convirtió en tu cuerpo,

Las piedras  en tus huesos.

El mar se convirtió en tu sangre,

El Sol en tus ojos.

La Luna se convirtió en tu mente

El viento en tu respiración.

Cuando pasaste al otro mundo,

Tu respiración se convirtió en viento,

Tu mente en la Luna.

Tus ojos se convirtieron en el Sol,

Tu sangre en el mar.

Tus huesos se convirtieron en piedras,

Tu cuerpo en la tierra.

Cuando naciste, tú hiciste lo mismo por nosotros:

Tú llamaste la tierra y las rocas,

Levantaste el mar y descendiste el Sol.

Hiciste la Luna brillar y el viento cantar.

Cada pagano tras su muerte, se convierte en un espíritu que protege y cuida a la Naturaleza, el principio de todo.

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